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"De olvido sé que te estoy perdiendo"

De olvido sé que te estoy perdiendo
mas, ¿qué se supone debo sentir?
Un tren violeta recorre mis venas
                             viene de lejos
desde las dunas pintadas de ocre
y extiende su largo cuerpo vertebrado
sobre el follaje de aromas recios
donde respiro su humedad mercurial:
a sorbos las ideas ceden.

He visto el fuego y la lluvia acoplando verdades
y he paseado propósitos por días soleados.
Vuelvo ahora al lugar de la palabra
al biombo recorrido antes del verbo
aleteo de papel que estropea mi memoria:
saber que estoy allá
                            entre las dunas 
mientras escribo el humo esbelto de un cigarro
pletórico de fechas
                            y de bramidos lejanos.
Me sumerjo en los linderos del aire
que rompe hirviente frente a mi rostro
y el eco de gritos incendiando papeles
agitando los brazos con viento triunfal.

Soy un viejo reseco que paladea la sal de este desierto enorme.
Desconozco si es noche                                   o amanece.       
Sólo sé que te estoy perdiendo
tras las rocas, el aire, la arena suelta
                                                      de olvido.
Alejandro Rozado

¡Salta, valiente!

¡Salta, valiente!

Días agridulces La voz de Harriet Wheeler es privilegiada por inconfundible. Su tono y tesitura abraza perfectamente un poco de alegría, nostalgia, ternura y ensoñación, como también lo hace Elizabeth Fraser. “Aquí es donde termina la historia” es una canción de 1990 y pensar que fue producida por el mismo músico que dio identidad a Björk y sus Sugarcubes, tiene sentido.

¿Cómo decide un productor qué es lo mejor para una canción? Qué instrumentos, qué tono, qué fraseo, cómo debe empezar y terminar, qué sonido debe predominar en el tema, los sonidos en los arreglos, las inflexiones de la voz, ¿hay que cambiar el círculo en que fue compuesta? ¿Cuántos sonidos se deben conocer para poder producir un tema propio o ajeno en el estudio?

Esta es una rara canción que empieza con el bajo. Siento una alegre melancolía al escuchar la primera nota del bajo y el acorde de la guitarra cubriéndola, haciéndonos saber que es una canción muy melódica pero nada eufórica. El coro, apenas unas notas más arriba sólo acentúa esa emoción agridulce que alcanza su parte más alta cuando ella canta “so I cynically, cynically say, the world is that way surprise, surprise, surprise, surprise, surprise”. La voz lleva todo el peso emotivo en los 3 minutos 47 segundos.

Cuando esta canción tuvo sentido para mí, vi que el nombre del grupo, “The sundays”, era elocuente para su más grande éxito. Por entonces, también había comprendido ya que jamás volvería a tenerte.

No fue cuando creí empezar a superar tu ausencia, sino cuando realmente ocurrió eso que esta canción me hacía sentir esa alegría sutil de la vida que me volvía a sorprender con sus cosas simples y maravillosas. Describía exactamente ese sentimiento de marginación de tu vida que me había destruído y la separación del resto mundo por esos mismos sentimientos. Pero al final, la voz de Harriet Wheeler me ofrecía un poco de esperanza: el año había sido terrible pero también lleno de colores intensos en los que me había refugiado para echar mano de toda actividad que me permitiera exaltar mi soledad.

People I know, places I go, make me feel tongue-tied 
I can see how people look down, they’re on the inside 
here’s where the story ends 
people I see, weary of me showing my good side 
I can see how people look down 
I’m on the outside 
here’s where the story ends 
oh here’s where the story ends 

it’s that little souvenir of a terrible year
which makes my eyes feel sore
oh I never should have said, the books that you read
were all I loved you for
it’s that little souvenir of a terrible year
which makes me wonder why
and it’s the memories of your shed that make me turn red
surprise, surprise, surprise 

crazy I know, places I go
make me feel so tired
I can see how people look down
I’m on the outside
oh here’s where the story ends

it’s that little souvenir of a terrible year
which makes my eyes feel sore
and who ever would’ve thought the books that you brought
were all I loved you for
oh the devil in me said, go down to the shed
I know where I belong
but the only thing I ever really wanted to say
was wrong, was wrong, was wrong 

it’s that little souvenir of a colourful year
which makes me smile inside
so I cynically, cynically say, the world is that way
surprise, surprise, surprise, surprise, surprise
here’s where the story ends
oh here’s where the story ends

Escuchar esta canción me hacía imaginar cómo serían las cosas cuando volviéramos a vernos, cuando ya me cansaba de pensar que tu y yo estábamos predestinados a estar juntos. Creo que al final ha sido un poco así, ¿no crees? 

You’ll remember me when the west wind moves
upon the fields of barley
you’ll forget the sun in his jealous sky
as we walk in the fields of gold

So she took her love
for to gaze awhile
upon the fields of barley
in his arms she fell as her hair came down

Among the fields of gold
will you stay with me, will you be my love
among the fields of barley
we’ll forget the sun in his jealous sky
as we lie in the fields of gold

See the west wind move like a lover so
upon the fields of barley
feel her body rise when you kiss her mouth
among the fields of gold

I never made promises lightly
and there have been some that I’ve broken
but I swear in the days still left
we’ll walk in the fields of gold

Many years have passed since those summer days
among the fields of barley
see the children run as the sun goes down
among the fields of gold

You’ll remember me when the west wind moves
upon the fields of barley
you can tell the sun in his jealous sky
when we walked in the fields of gold.

El segundo en que comienzan las horas nocturnas y las luces de la ciudad nos hipnotizan.

El segundo en que comienzan las horas nocturnas y las luces de la ciudad nos hipnotizan.

La música del azar

Aunque piense en la palabra casualidad para nombrar varios momentos de esta historia,mi convicción de que nada ocurre por azar en mi vida me hace buscar las razones y el sentido de las cosas que contaré. Por ello, exagero quizás en los detalles, para que quien lo lea pueda encontrar respuestas.

Conocer a Aminta fue una experiencia extraordinaria que no podría entender si apartara el contexto en que ocurrió. En los hechos, apareció en la penumbra de un laboratorio de biología, pues al abrir la puerta, la luz exterior la envolvió con el brillante velo con el que muchos aseguran puede verse al amor de tu vida.

Con una mascada en el cuello y gafas de sol, su rostro blanco y pecoso y sus labios amplios y de color rojo sobre su cuerpo delgado, vestido con una blusa blanca y jeans azul pálido. Quisiera recordar la forma de sus zapatos, más aún, la forma de sus pies y sus dedos pero no puedo hacerlo.

Extraño que sea así, considerando que si los pies y las manos de una chica no me gustan , será inútil tratar de enamorarme de ella. ¿Tendrían un lunar? ¿Serían sus dedos delgados? ¿la forma de sus uñas sería cuadrada o redonda, alargada o chata? Lo siento.

Verla cambió mi vida, aunque tuve la certeza de que jamás se fijaría en mi. Esto lo supe en las fracciones de segundo que ella tardó en mirar el salón, encontrar en mi mesa los únicos lugares disponibles y sentarse justo enfrente de mí, ambos junto a la ventana.

Mientras ella atendía a la maestra yo la seguí admirando, sin las gafas de sol, notando sus grandes ojos color café, las cejas y sus pestañas normales. Me gustaron sus manos delgadas y yo ya estaba perdidamente enamorado.

Las clases pasaron, pocas veces coincidimos, vio una revista de publicidad y diseño que en su momento fue vanguardista, Origina, que dejé sobre la mesa negra del laboratorio. Si la tomaba o no, me haría saber algo más de ella.

Otra vez, platicamos de nuestros sueños, para mí, ser periodista era una intención y no una ambición. Hablamos de que nuestras casas estaban en proceso de construcción, un día en que no supimos que no habría clase y nos sentamos afuera del laboratorio.

Sin embargo, siempre ocurría algo que me hacía recordar que era alguien difícil de alcanzar, como el novio tocando a la ventana del salón.

Alguna vez, Aminta me llamó a casa para un trabajo de la materia. Me hizo el día. Me preguntó por qué no había ido a clase y si me interesaba participar en el trabajo de equipo. Por un día sentí que era importante para ella y que mi vida le interesaba.

The more you ignore me

The closer I get

Youre wasting your time

The more you ignore me

The closer I get

Youre wasting your time

I will be

In the bar

With my head

On the bar

I am now

A central part

Of your minds landscape

Whether you care

Or do not

Yeah, Ive made up your mind

The more you ignore me

The closer I get

Youre wasting your time

The more you ignore me

The closer I get

Youre wasting your time

Beware !

I bear more grudges

Than lonely high court judges

When you sleep

I will creep

Into your thoughts

Like a bad debt

That you can´t pay

Take the easy way

And give in

Yeah, and let me in

Oh, let me in

Oh let me …

Oh, let me in

Its war

War

War

War

War

Oh, let me in

Ah, the closer I get

Ah, youre asking for it

Ah, the closer I get

Ooh, the closer I…

Morrisey

Go West, What you wont do for love, cover de Bobby Caldwell es una de las canciones que más han motivado mi imaginación desde que la oío por primera vez en los 80 cuando existía una estación llamada Stereo Rey en el 102.5 de FM. Era muy pequeño, y oír esa canción me hacía cerrar los ojos y soñar que manejaba un hermoso coche deportivo rojo cerca de la playa. Aún me hace pensar en ello.

Too low to find my way… too high to wonder why… Lanzado en el 2000, The mirror conspiracy es uno de mis discos favoritos y Lebanese blonde mi gran favorita. El inicio, con las cuerdas de la cítara, la base rítmica, las percusiones, los sonidos del sintetizador, viejos, mínimos y precisos, son la cimiente en que la voz de la chica pronuncia la letra de una canción sencilla, redonda y perfecta como la canción misma.
Too low to find my way/ Too high to wonder why/ I’ve touched this place before/ Somewhere in another time/ Now I can hear the sun/ The clouds drifting through the blinds/ A half a million thoughts/ Are flowing through my mind/ A satellite recalled your voice/ Sent me round the world again/ All the night you’ve dreamt away/ Sent me round my heart again/ One touch upon my lips/ And all my thoughts are clear/ I feel your smoky mist/ Up to the stratosphere/ Did you notify my way/ To hide a wonder why/ I’ve touched this place before/ So we’re in another time/ Now I can hear the sound/ The clouds drifting through the blinds/ A half a million thoughts/ Are flowing through my mind

El disco New and miserable experience lo compré usado sin librito ni contraportada en un tianguis. A la distancia, ahora sé que tenía al menos una canción para cada idea acerca de porqué te habías ido, y Gin Blossoms y Found out about you era el tema para la teoría de que te habías ido con otro novio. “En caso de que no lo recuerdes, todo el verano fui tuyo y tu fuiste mía, podría escribir una línea lo suficientemente triste para hacerte llorar… ¿me amaste sólo en mi imaginación?” Todos saben que su chica se ha ido con alguien más (whispers on the bus stop I heard about nights out in the school yard) y él también lo sabe.

Pero yo no sabía por qué te habías ido.

Una historia que empieza donde termina

¡De qué forma cambia la manera de contar una historia!
Ahora sé que tu historia y la mía puede narrarse de muchas formas.
Con la ilusión que sentí cuando te conocí, en la desazón de creer que jamás te fijarías en mí, con la sorpresa al descubrir que te interesaba, con la alegre euforia de estar al fin a tu lado o, extrañamente, con cierto humor que pretendía sepultar la tristeza más grande que he experimentado en todos los años, cuando te fuiste.
Nuestra historia fue dicha también cuando algunos me contaban de sus amores imposibles. Alguna vez me pidieron que la convirtiera en un guión de película o al menos de un corto.
Sin embargo, la manera en que juntos nos la hemos contado en estos días es la mejor versión que he conocido.
De mi versión, lo contaré todo aquí.